Decido lavar el auto.
Al ir al garaje, veo que hay correo en la mesita de la entrada.
Decido revisar las cartas antes de lavar el auto.
Dejo las llaves del auto en la mesita, voy a tirar los sobres vacíos y las propagandas en el tacho de basura y me doy cuenta de que está lleno.
Decido dejar las cartas -entre las que hay una factura- en la mesita, y sacar la bolsa de basura afuera.
Entonces pienso que, ya que voy afuera, puedo pagar la factura con un cheque y echarlo en el buzón que está a 10 metros de la puerta.
Saco del bolsillo la chequera y veo que queda uno solo.
Voy al escritorio a buscar otra chequera y encuentro sobre la mesa la CocaCola que me estaba tomando y se me había quedado olvidada.
Saco la lata para que no se vuelque sobre los papeles y me doy cuenta de que se está calentando, por lo que decido llevarla a la heladera.

